Periodista recibe por error información confidencial de EE.UU

Un periodista fue incluido por error en un chat privado del Departamento de Seguridad, donde se discutían planes de ataque a rebeldes hutíes en Yemen, poniendo en evidencia graves fallas de seguridad.

Foto y video: Canal N

El Departamento de Seguridad de Estados Unidos se enfrenta a una grave crisis de seguridad luego de que un periodista del medio The Atlantic fuera incluido por error en un chat privado de altos funcionarios, donde se discutían detalles estratégicos de los ataques a los rebeldes hutíes en Yemen.

La filtración, que ocurrió hace dos semanas, involucró a 18 figuras clave del gobierno de Donald Trump, entre ellas el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio.

Este error de seguridad podría haber tenido consecuencias catastróficas si los detalles de los planes de ataque hubieran sido filtrados al público. En el chat, los funcionarios discutieron los objetivos militares, las armas a utilizar y la secuencia de los ataques, información que es altamente confidencial y sensible.

Además, las conversaciones dejaron entrever un desprecio hacia Europa por parte de la administración de Trump, lo que podría haber provocado un grave conflicto diplomático si hubiera salido a la luz.

El periodista Jeffrey Goldberg, quien fue incluido en el chat por error, reveló la filtración a través de su medio, The Atlantic. A pesar de las pruebas presentadas, las autoridades estadounidenses han negado cualquier intento deliberado de filtración, calificando al periodista de "mentiroso" y "desacreditado".

Pete Hegseth, secretario de Defensa de EE. UU., se apresuró a desmentir la acusación, afirmando que "nadie enviaba mensajes de texto con planes de guerra".

El presidente Donald Trump también defendió a su equipo de seguridad, restando importancia a la filtración y asegurando que el ataque a los hutíes no pudo haber sido muy efectivo si los detalles ya eran conocidos. "El ataque sí lo fue", dijo Trump al ser consultado por los medios.

Sin embargo, este incidente ha generado una fuerte indignación en la oposición, que ha pedido una investigación exhaustiva sobre cómo ocurrió la filtración. La exposición de información tan sensible plantea serias dudas sobre la seguridad de los sistemas de comunicación del gobierno de EE. UU., lo que podría tener implicaciones importantes para la seguridad nacional.