Santa Eulalia: Alerta por lluvias y activación de quebradas
Los vecinos han solicitado trabajos de limpieza urgente, ya que la quebrada se encuentra completamente obstruida por tierra y piedras, lo que aumenta el riesgo de un desastre
La persistente llovizna en Santa Eulalia, uno de los distritos de la provincia de Huarochirí, ha generado gran preocupación entre los vecinos, quienes temen la posible activación de la quebrada Cuculí.
Esta quebrada, con una anchura de casi 15 metros, ha sido responsable de desastres en el pasado cada vez que se activa.
En este momento, el agua comienza a descender de la parte alta del cerro, y si la quebrada se activa, desembocaría en el río Santa Eulalia, bloqueando la principal vía de conexión de Santa Eulalia con otros distritos de Huarochirí.
Los vecinos han solicitado trabajos de limpieza urgente, ya que la quebrada se encuentra completamente obstruida por tierra y piedras, lo que aumenta el riesgo de un desastre.
Aunque en Lima se experimenta una ligera garúa, al adentrarse en las provincias de Lima, como en Huarochirí, la situación se agrava con la llovizna persistente, que podría activar la quebrada en cualquier momento.
Los habitantes de la zona han destacado que siempre han solicitado la limpieza de estas quebradas, que son formaciones geográficas que bordean las zonas urbanizadas.
Sin embargo, las autoridades no han tomado medidas preventivas y suelen esperar hasta que ocurre el desastre para iniciar los trabajos de limpieza.
En 2023, la quebrada Cuculí ya causó grandes estragos, afectando tanto a zonas urbanizadas como a clubes campestres.
Durante la visita, los vecinos expresaron su frustración por la falta de acción. La señora mencionó que el alcalde les prometió que no sería tarde para realizar la limpieza, pero aún no se ha cumplido.
En el lugar se pueden ver improvisados muros de contención hechos con madera y tacos para evitar que las piedras caigan, una solución temporal ante la falta de acción oficial.
La quebrada Cuculí es una de las más grandes y peligrosas de la zona, y su activación podría generar huaicos, afectando no solo a las viviendas y comercios cercanos, sino también a la única vía de acceso a Santa Eulalia.
Santa Eulalia está rodeada por casi 18 quebradas, y la Chucurí es una de las más grandes y temidas por los habitantes.
La falta de preparación y acción por parte de las autoridades está generando una sensación de inseguridad y desesperación entre los vecinos.