Extorsión y sicariato: la red criminal del Chato Deyvis

Una red de extorsión, sicariato y corrupción en la mira tras su detención.

Foto y video: América Noticias

Para muchos, Deyvis Cordero Cárdenas, alias "Chato Deyvis", era el cabecilla absoluto del crimen en Lima Este. Sus tentáculos llegaban a los negocios, transportistas y hasta la misma Policía, donde tenía informantes que le avisaban sobre operativos en su contra.

Una sobreviviente de su violencia, una empresaria de Huaycán, recuerda el horror que vivió cuando su local fue atacado:

“Me llamaron después del ataque. Me dijeron que si no pagaba, volverían. Nadie se atrevía a denunciar”, relató con temor a Domingo Al Día.

La influencia del Chato Deyvis llegó al punto en que se paseaba por la comisaría como si fuera su casa. Según un testimonio policial: “Arreglaba con el comisario con dinero. Pedía patrulleros y se los daban”.

Este poder lo convirtió en el delincuente más temido de Lima Este, con un largo historial de extorsiones y asesinatos.

Asesinatos que marcaron su reinado criminal

Su organización criminal cometió atroces crímenes que aterrorizaron a la población.

Los hermanos Ayala, asesinados por negarse a pagar cupos. Un joven de Santa Clara, ejecutado en diciembre de 2022. El asesinato de "La Negrita" y su esposo, tras meses de esconderse. La venganza de Alison Peña, quien mató a la sobrina del Chato Deyvis en un ajuste de cuentas.

La violencia escaló hasta que su principal sicario, alias “Choco”, fue capturado en marzo de 2023. Sin embargo, volvió a las calles y desató más muertes.

Su captura: el golpe final a su red criminal

Luego de años de impunidad, el Chato Deyvis fue capturado en un operativo en Huaycán.

Regresó de España tras haber estado en República Dominicana en 2023. La Policía lo ubicó en una vivienda cerca del Poder Judicial de Huaycán.

Se encontró un arsenal de armas y vehículos de alta gama, incluyendo una camioneta blindada. Intentó tomar a una joven como rehén, pero fue neutralizado.

Su captura marca el inicio del fin de su organización criminal, pero la pregunta sigue en el aire: ¿será condenado o volverá a las calles?